Redacción

Cartajima celebra su Semana Santa con un programa que refleja su tradición, cultura e identidad

Cartajima celebra su Semana Santa con un programa que vuelve a reflejar la tradición, la cultura y la identidad de la localidad.

Como viene ocurriendo desde hace más de una década, el Miércoles Santo a las 19:30 horas abre la Semana Santa la Hermandad de los Niños con la procesión de la Cruz del Amor. En ella, niños y niñas portan velas tras días de preparativos en los que comprueban que los nombres de todos los hermanos y hermanas figuran en el estandarte.

La programación continúa el Jueves Santo por la tarde. Tras la misa de las 18:00 horas, recorre las calles la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno, cuya imagen con las manos atadas es acompañada por la Virgen de los Dolores. Ya en la madrugada del Viernes Santo, a las 06:00 horas, ambas imágenes vuelven a protagonizar otro desfile procesional en el que Jesús porta la cruz, tras el que se ofrece un desayuno a los asistentes.

En la tarde del Viernes Santo tiene lugar uno de los momentos más significativos de la Semana Santa de Cartajima como es la representación del Santo Entierro. El Cristo yacente, acompañado de la Virgen de los Dolores, abandona el casco urbano y procesiona por los campos de los alrededores, en una escena de gran carga simbólica. La jornada concluye a medianoche con la procesión de la Soledad.

El Sábado Santo toma el relevo con la participación de la Hermandad del Niño Jesús y numerosos vecinos y vecinas que se desplazan al campo para recoger ramas con las que confeccionar el Huerto y adornar las calles. Durante la madrugada hacia el Domingo de Resurrección, mientras un grupo tala el tradicional chopo, otro se encarga de ultimar el Huerto.

Posteriormente se celebra la procesión del “Robo del Niño Jesús”, que traslada la imagen desde la Iglesia de Nuestra Señora del Rosario hasta el Huerto en un ambiente festivo. El Niño permanece allí hasta la celebración de las Cortesías, fiesta declarada de Singularidad Turística Provincial, que tiene lugar en la calle Ancha pasado el mediodía y escenifica el encuentro entre la Virgen del Rosario y el Niño.

Antes de continuar con la procesión, se procede a la quema simbólica de Judas en el chopo, una figura que cada año se caracteriza con rasgos de algún personaje de actualidad, aportando un matiz satírico a la celebración.

La Semana Santa de Cartajima culmina con una misa en la iglesia, un almuerzo colectivo, música en directo y actividades infantiles, cerrando así unos días que el municipio vive con intensidad.

×