El Club Bushido vivió en la tarde de este sábado una de las jornadas más emotivas de su historia con la celebración de la Gala de Fin de Curso, un acto que sirvió para rendir homenaje a su director, Antonio Bravo, coincidiendo con el 40 aniversario de una trayectoria marcada por la enseñanza del kárate y la formación de varias generaciones de rondeños.
El polideportivo de la carretera de El Burgo acogió una cita cargada de sentimientos en la que familiares, alumnos y antiguos integrantes del club sorprendieron a Bravo con numerosos mensajes de agradecimiento y muestras de cariño. A través de un recorrido por estas cuatro décadas de actividad, se puso en valor la labor desarrollada por quien ha convertido el Club Bushido en una referencia deportiva y educativa en la ciudad.
Al acto asistió también el concejal de Deportes del Ayuntamiento de Ronda, que dedicó palabras de reconocimiento a Antonio Bravo, destacando su compromiso con la formación de jóvenes y la transmisión de valores como el esfuerzo, el respeto, la disciplina y el compañerismo.
Durante la gala también se reconoció la fidelidad de las familias Sierra Barragán, Rivera Rodríguez y Bravo Hidalgo, vinculadas al club prácticamente desde sus inicios y que continúan formando parte activa de la gran familia Bushido.
El homenaje tuvo un carácter especialmente emotivo debido a la próxima intervención quirúrgica a la que será sometido Antonio Bravo y a su cercana jubilación. Circunstancias que hicieron aún más visibles el cariño, el respeto y el agradecimiento que le profesan sus alumnos, compañeros y amigos, así como el reconocimiento de toda una ciudad a una persona que ha dedicado gran parte de su vida a enseñar no solo kárate, sino también valores humanos que han dejado una profunda huella en Ronda.



