La crisis de la Atención Primaria continúa agravándose en la Serranía de Ronda. Los datos del último proceso de adjudicación de plazas del Servicio Andaluz de Salud (SAS) para médicos que finalizan su especialización reflejan las dificultades crecientes para atraer profesionales a los centros de salud de la comarca.
Según ha denunciado el Sindicato Médico de Málaga, de las siete plazas de Medicina de Familia ofertadas por el SAS en la Serranía de Ronda únicamente fueron aceptadas dos, lo que supone que más del 70% de los puestos disponibles quedaron vacantes. Una situación que vuelve a poner de manifiesto los problemas estructurales que arrastra la Atención Primaria en las zonas consideradas de difícil cobertura.
La situación resulta aún más preocupante en Pediatría. La única plaza ofertada para la comarca no fue aceptada por ningún especialista, dejando sin cubrir el 100% de la oferta prevista para esta especialidad.
Los datos también evidencian las dificultades para cubrir los denominados Dispositivos de Apoyo (DA), destinados a reforzar la asistencia sanitaria. En la Serranía se ofertaron cuatro plazas de este tipo, de las que únicamente dos fueron aceptadas.
El SMM considera que estos resultados demuestran el fracaso de las actuales políticas de captación y fidelización de profesionales sanitarios. A pesar de que las plazas ofertadas incluyen contratos estables y de larga duración, los nuevos especialistas siguen rechazando mayoritariamente incorporarse a la Atención Primaria andaluza.
Entre las causas señaladas por los representantes de los médicos figuran la sobrecarga asistencial, la falta de sustituciones, el exceso de burocracia, las dificultades para conciliar la vida laboral y familiar, así como unos incentivos considerados insuficientes para compensar las condiciones de trabajo en las zonas con mayores dificultades de cobertura.
La Serranía de Ronda forma parte precisamente de esos territorios donde el SAS lleva años acumulando vacantes y problemas para garantizar la estabilidad de las plantillas. La falta de profesionales repercute directamente en la atención a los pacientes, con demoras para conseguir cita y una mayor presión sobre los facultativos que permanecen en activo.
Desde el sindicato advierten de que, mientras no se mejoren las condiciones laborales y profesionales de la Atención Primaria, seguirá aumentando el número de plazas sin cubrir y se deteriorará progresivamente la calidad asistencial que reciben los ciudadanos de la Serranía.
Los resultados de esta convocatoria se suman a otras dificultades detectadas recientemente en los procesos de selección del SAS, donde numerosas plazas de Medicina de Familia y Pediatría también corren el riesgo de quedar desiertas por la falta de candidatos interesados en incorporarse al sistema sanitario público andaluz.



