El servicio municipal de autobuses urbanos de Ronda vuelve a estar en el punto de mira después de que una nueva avería obligara a desalojar el vehículo y dejar a sus pasajeros esperando durante aproximadamente una hora. Entre los afectados se encontraban personas mayores que necesitaban el transporte para completar su desplazamiento y no podían continuar el trayecto a pie.
Según relata una de las usuarias afectadas, el autobús salió a las 9.35 horas desde la parada situada junto al Polideportivo. Al llegar a la plaza Ruedo Alameda, el vehículo se averió y todos los pasajeros tuvieron que bajarse. «Nos han hecho bajar a todos, no nos han devuelto el dinero y nos han dicho que guardemos el billete porque el próximo viaje ya estaría pagado», explica esta persona afectada por la avería del bus.
Algunos usuarios optaron por continuar el recorrido andando ante la falta de una alternativa inmediata. Sin embargo, esta posibilidad no estaba al alcance de las personas mayores o con dificultades de movilidad que dependen del transporte público para desplazarse por la ciudad.
Tras comunicar el conductor la incidencia a la empresa responsable del servicio, los pasajeros tuvieron que esperar alrededor de una hora hasta que llegó otro autobús para recogerlos. Según denuncia la usuaria, no se habilitó ningún vehículo de sustitución y los afectados tuvieron que aguardar hasta la llegada del siguiente servicio previsto.
La avería no constituye un hecho aislado. Los fallos mecánicos de los autobuses urbanos comienzan a convertirse en un incidente reiterado, con las consiguientes molestias para quienes dependen de este medio de transporte en sus desplazamientos cotidianos.
Los usuarios afectados lamentan que un servicio municipal esencial no disponga de medios suficientes para responder con rapidez ante este tipo de incidencias. También critican que no se ofreciera una alternativa inmediata ni se devolviera el importe del trayecto interrumpido.
La repetición de estas averías está generando un creciente malestar entre los pasajeros, especialmente entre las personas mayores, que constituyen uno de los colectivos que más utiliza y necesita el transporte urbano. Para los afectados, el funcionamiento actual de los autobuses resulta impropio de una ciudad como Ronda y está convirtiendo lo que debería ser un servicio público útil y fiable en una fuente de problemas e incertidumbre.
Otro incidente, ahora por falta de capacidad
A principios de este mes ocurrió otro incidente con los buses urbanos, en este caso los problemas de capacidad de los vehículos públicos dejaron escenas tan lamentables como que varios usuarios del servicio, también en su mayoría personas mayores del Barrio de San Francisco, no pudieron subir al autobús porque el vehículo ya había completado su aforo. (foto de portada)
La imagen reflejaba una situación que, lejos de ser un hecho aislado, se repite con frecuencia y dificulta la movilidad de numerosos rondeños que dependen del transporte público para acudir a citas médicas, realizar gestiones o desplazarse por la ciudad.
Los vecinos consideran incomprensible que un problema de estas características siga sin solucionarse, especialmente cuando afecta a colectivos especialmente vulnerables, como las personas mayores, que en muchos casos tienen el autobús urbano como único medio de transporte.



