La formación política Con Ronda ha vuelto a poner el foco en la situación de la sanidad pública en Ronda y la comarca de la Serranía, denunciando graves deficiencias en el equipamiento médico del Hospital de la Serranía. Tras haber criticado a principios de verano el plan estival del Servicio Andaluz de Salud (SAS) —que incluía el cierre de camas y de centros de salud por las tardes—, la agrupación ha pedido explicaciones públicas tras confirmarse que el único escáner en servicio estuvo averiado durante una semana.
Según ha expuesto la formación, «la avería del equipo antiguo obligó a trasladar a los pacientes que requerían de este diagnóstico de urgencia a los hospitales de Antequera y Málaga». Esta situación llegó a saturar la capacidad asistencial hasta el punto de que en Antequera se notificó la imposibilidad de seguir asumiendo más pruebas procedentes del área de Ronda. Desde Con Ronda sostienen que «se ha puesto en riesgo la salud de la población, especialmente en patologías tiempo-dependientes como el ictus, donde el diagnóstico en las primeras horas es determinante para evitar secuelas graves o parálisis permanentes».
La organización ha recordado asimismo que «en noviembre de 2025 el SAS anunció la adjudicación de un nuevo TAC por un importe de 500.000 euros». Esta adquisición prometía garantizar la atención de urgencias sin interrupciones, habilitar dos turnos de trabajo y evitar derivaciones externas a otros centros sanitarios de la provincia.
Sin embargo, desde la formación señalan la existencia de «contradicciones» sobre el paradero y estado de la nueva maquinaria, indicando que «mientras algunas informaciones apuntan a que el equipo se encuentra en el hospital sin calibrar, otras afirman que ni siquiera ha llegado a las instalaciones».
Ante esta situación, Con Ronda ha denunciado que los vecinos de la comarca continúan en una posición de «desigualdad» respecto a otros centros comarcales de la provincia de Málaga, tras haber soportado obras de adaptación y la instalación temporal de un camión con escáner móvil. Por ello, han exigido aclaraciones inmediatas a las autoridades sanitarias sobre la gestión del servicio y el destino del dinero público invertido.



