Toda una vida
Los familiares de los fusilados por Franco llevamos toda la vida sufriendo y anhelando. Sufriendo su desaparición, anhelando su aparición o saber dónde estaban o si los habían matado. En mi caso siempre supe por mi abuela que su marido había sido fusilado en la tapia del cementerio y estaba en un rincón de la primera fosa porque el guarda y enterrador así se lo había indicado.












