¿Huyeron o se desbandaron?
En España el fascismo perdura en el lenguaje, incluso entre gente que dice que es de izquierdas: muchos de ellos “intelectuales”, catedráticos, profesores y políticos que parece que no han leído un diccionario en su vida y a los que no les importa la dignidad de nuestra gente, sino hacer una marca comercial.












