La Plataforma en Defensa del Arroyo de las Culebras y su entorno ha reclamado este lunes un debate «más profundo» sobre el proyecto del denominado Vial Alternativo o Circunvalación Sur de Ronda, cuya aprobación definitiva ha sido incluida por vía de urgencia en el orden del día del Pleno municipal celebrado este lunes.
La movilización, desarrollada a las puertas del Ayuntamiento, ha reunido a ciudadanos y representantes de distintos grupos políticos de la oposición. PSOE, Con Ronda y Adelante Andalucía han mostrado su respaldo a la concentración, mientras que el Partido Popular no ha participado en la protesta y sus concejales han apoyado en el Pleno la innovación urbanística necesaria para avanzar en el proyecto.
Durante la protesta, la plataforma ha cuestionado que la ciudadanía haya conocido la inclusión del proyecto en el orden del día apenas unos días antes de su debate y aprobación. A su juicio, se trata de una decisión de gran trascendencia para el futuro de Ronda que requiere mayor transparencia, información y participación ciudadana.
7.300 vehículos diarios
La organización sostiene que el nuevo vial, que atravesaría el entorno del Arroyo de las Culebras, el Cerro de la Pedrea y las antiguas murallas de Ronda, supondría un importante impacto sobre uno de los paisajes que considera más representativos de la ciudad.
La plataforma no niega que Ronda tenga problemas de movilidad, pero considera que la solución planteada por el Ayuntamiento no resolverá el problema y podría trasladarlo a otros puntos de la ciudad.
En este sentido, ha señalado que las propias previsiones municipales contemplan unos 7.300 vehículos diarios circulando por la nueva vía y accediendo a Ronda a través de los barrios de Padre Jesús, Cruz de San Jorge y San Rafael. Según la plataforma, este volumen de tráfico podría traducirse en un incremento de la circulación, el ruido y la contaminación en estas zonas.
El proyecto contempla una carretera de doble sentido y la construcción de un puente de 71 metros sobre el Guadalebín, además de importantes movimientos de tierra en una zona caracterizada por grandes desniveles.
Preocupación por el impacto paisajístico
Uno de los principales argumentos de la plataforma se centra en el impacto paisajístico de la actuación. Sus integrantes reclaman información detallada sobre cómo se percibirá la nueva infraestructura desde lugares como el Puente Nuevo, el entorno del Tajo, diferentes puntos de la ciudad y los caminos y espacios naturales próximos.
En este sentido, reclaman que se hagan públicos estudios, cartografía y fotomontajes que permitan a los ciudadanos valorar el resultado final de la intervención.
La asociación sostiene que esta cuestión no habría sido analizada con suficiente profundidad y hace referencia a la Declaración Ambiental Estratégica de la Junta de Andalucía. También recuerda que el espacio afectado lleva más de medio siglo protegido como suelo no urbanizable de protección integral.
Para la plataforma, por tanto, no se trata de un terreno cualquiera, sino de un paisaje estrechamente vinculado a la identidad de Ronda y a uno de sus principales atractivos turísticos.
Alternativas a la nueva carretera
Frente al proyecto, la Plataforma en Defensa del Arroyo de las Culebras plantea actuar sobre las infraestructuras existentes, especialmente mediante mejoras en la actual circunvalación, cambios en la circulación, accesos y conexiones.
También propone reforzar el transporte público con más frecuencias, horarios y conexiones entre los distintos barrios de la ciudad.
Otra de sus propuestas pasa por crear aparcamientos disuasorios conectados con el centro mediante lanzaderas, con el objetivo de reducir la entrada de vehículos particulares y, especialmente, de los visitantes.
La plataforma considera que la movilidad de Ronda debe abordarse buscando alternativas que permitan reducir el uso del vehículo privado sin comprometer el paisaje y los espacios naturales del municipio.
En definitiva, sus integrantes plantean que el debate sobre el Vial Alternativo no debería reducirse a estar a favor o en contra del progreso, sino a definir qué modelo de ciudad quiere Ronda para el futuro: una ciudad que apueste por nuevas infraestructuras viarias o que busque mejorar su movilidad al mismo tiempo que preserva los elementos naturales y paisajísticos que forman parte de su identidad.



