La justicia castrense ha acordado el procesamiento de un teniente destinado en la Legión en Ronda por su presunta implicación en una agresión sexual contra una dama legionaria durante la celebración de la comida de Navidad de 2024. El Juzgado Togado Militar número 24 considera que existen indicios suficientes para imputar al oficial un delito de abuso de autoridad en su modalidad de agresión sexual, tipificado en el Código Penal Militar, en concurso ideal con un delito de agresión sexual del Código Penal común.
Según el auto judicial, los hechos se produjeron en la madrugada del 13 de diciembre de 2024, cuando la denunciante, de 21 años, se encontraba de celebración con varios compañeros en Ronda. Tras la medianoche, el grupo se trasladó al domicilio del teniente investigado. En ese contexto, la joven solicitó una sudadera porque tenía frío y el oficial le indicó que subiera con él a la planta superior de la vivienda.
Una vez allí, siempre conforme al relato judicial, el teniente comenzó a jugar con la prenda antes de pedírsela, llegando a solicitarle que se desnudara. Ante la negativa expresa de la dama legionaria, el superior se aproximó físicamente hasta arrinconarla contra la pared, intentó besarla y le realizó tocamientos en sus partes íntimas, pese a que la joven volvió a reiterar su rechazo.
Tras esta segunda negativa, el oficial reaccionó de forma alterada, llevándose las manos a la cabeza y exclamando frases como “qué he hecho”, antes de pedirle que abandonara la vivienda. La mujer regresó entonces junto al resto de compañeros, sin relatar en ese momento lo ocurrido. Poco después, el grupo decidió continuar la noche en una discoteca, a la que el teniente no acudió, aunque volvió a intentar dirigirse a la denunciante sin obtener respuesta.
Al día siguiente, la expareja de la joven contactó telefónicamente con el teniente para interesarse por lo sucedido. Posteriormente, el propio oficial llamó a la dama legionaria, quien le manifestó su malestar por lo ocurrido. Según consta en la causa, el teniente respondió asegurando que había interpretado erróneamente la situación y añadió frases como “si me quieres joder la vida, me la vas a joder”, pidiéndole disculpas de manera reiterada y solicitando que no trascendiera lo sucedido. Aunque inicialmente la mujer accedió a no denunciar, terminó haciéndolo al no poder superar lo ocurrido.
La denunciante ha manifestado también que, tras comunicar los hechos en su acuartelamiento, recibió presiones para no continuar con el procedimiento, señalando que algunos mandos restaron importancia a lo sucedido, calificándolo como un error o una confusión.
Penas de hasta cinco años de prisión
El juez togado subraya en su resolución que existen “indicios racionales y fundados” de un delito de abuso de autoridad, al tratarse presuntamente de una agresión sexual de un superior jerárquico sobre una subordinada, con afectación tanto a la disciplina militar como a la libertad sexual de la víctima. El artículo 47 del Código Penal Militar contempla para estos supuestos penas de entre seis meses y cinco años de prisión, además de la posible pérdida del empleo.
Finalmente, el magistrado destaca que el contacto físico se produjo sin consentimiento alguno y que la dama legionaria rechazó de forma clara cualquier aproximación sexual en al menos dos ocasiones, extremos que refuerzan la calificación provisional de los hechos.



