El Grupo Municipal Socialista ha hecho una valoración muy crítica del Pleno celebrado este martes en el Ayuntamiento de Ronda. A través de su portavoz, Francisco Cañestro, el PSOE ha denunciado lo que considera una actitud reiterada de descalificación por parte del equipo de gobierno y, de forma especial, de la alcaldesa, Mari Paz Fernández.
Insultos de la alcaldesa
Según Cañestro, la sesión plenaria volvió a estar marcada por “lo viejo y lo que se repite”, en referencia a lo que calificó como una dinámica constante de insultos genéricos desde la Alcaldía hacia el Grupo Socialista. El portavoz fue más allá al asegurar que la regidora “se pasó todo el pleno insultando no solo a los concejales socialistas, sino también a vecinos y vecinas que asistieron como público”.
Como hecho novedoso, el PSOE ha señalado que la alcaldesa dirigió también acusaciones contra la Asociación de la Pequeña y Mediana Empresa de Ronda (APYMER), a la que atribuyó la elaboración de informes y encuestas “sesgadas y manipuladas por el Partido Socialista”. Unas afirmaciones que Cañestro rechazó de plano, recordando que “todo el mundo sabe que se trata de una asociación objetiva, autónoma y rigurosa, que realiza un buen trabajo y que no merece este tipo de ataques por parte del equipo de gobierno”.
En cuanto al contenido del Pleno, el portavoz socialista lamentó que el Ejecutivo municipal “no trajera prácticamente nada relevante”, limitándose —a su juicio— a asuntos de carácter administrativo. Entre los pocos puntos de calado, destacó la aprobación definitiva de la Zona Naranja, una medida que consideró especialmente perjudicial por la exclusión de los municipios de la comarca.
Cañestro subrayó que las consecuencias negativas de esta decisión no solo son advertidas por el PSOE, sino también por los propios empresarios locales. “Apymer ha mostrado su preocupación por la posible pérdida de nuestro principal mercado: los vecinos de la comarca que vienen a Ronda a comprar, dejan aquí su dinero y generan empleo”, afirmó, alertando de que la implantación de la Zona Naranja puede suponer un golpe directo a la economía local.
La alcaldesa impide debatir dos mociones socialistas
Por último, el Grupo Socialista criticó duramente lo que considera una “falta de trabajo y de diálogo” del equipo de gobierno, así como el talante de la alcaldesa por impedir el debate de dos mociones presentadas por el PSOE. La primera proponía recuperar el antiguo servicio de transporte urbano que conectaba las zonas periféricas con el hospital, suprimido por el actual gobierno municipal. La segunda planteaba reinstaurar la lanzadera que unía La Planilla, los barrios y el centro de la ciudad, iniciativas que, según denunciaron, “no tuvieron ni siquiera la oportunidad de ser debatidas en el Pleno”.



