Redacción

La imagen de una Ronda “a rebosar” choca con un sábado de Goyesca con poco ambiente en las calles

Destacado, Feria y Fiestas Pedro Romero, Goyesca

El sábado grande de la Feria y Fiestas de Pedro Romero dejó en Ronda una imagen muy diferente a la que cabía esperar en una de las jornadas tradicionalmente más concurridas del calendario festivo de la ciudad.

Durante buena parte del día, la céntrica calle La Bola presentó una escasa presencia de público, hasta el punto de que por momentos su aspecto se asemejaba más al de un sábado cualquiera que al de la jornada grande de la Goyesca.

La falta de ambiente fue precisamente uno de los comentarios más repetidos entre vecinos y visitantes, pero también entre responsables y propietarios de bares, cafeterías y heladerías del centro. La percepción que se escuchaba en numerosos establecimientos era coincidente: faltaba ambiente de feria y, especialmente, ese movimiento característico que históricamente ha acompañado al sábado de Goyesca.

Una imagen que contrasta con las expectativas trasladadas durante los últimos días desde el Gobierno municipal, que había vinculado el regreso de la Corrida Goyesca, después de dos años de ausencia, con una importante llegada de visitantes y un notable incremento de la actividad económica durante el fin de semana.

El contraste resultó todavía más evidente con el mensaje que quiso proyectar el Ayuntamiento durante la jornada. La alcaldesa de Ronda, Mari Paz Fernández, llegó a presumir públicamente de que la ciudad “estaba a rebosar”, coincidiendo con el recorrido que realizó acompañada por una amplia representación institucional de la Junta de Andalucía.

Entre los dirigentes presentes se encontraban el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias, Antonio Sanz; la consejera de Economía, Hacienda y Fondos Europeos, Carolina España; la presidenta del Parlamento de Andalucía, Ana Mestre, y la delegada del Gobierno andaluz en Málaga, Patricia Navarro.

Pero mientras desde el Gobierno municipal se trasladaba la imagen de una Ronda abarrotada, bastaba recorrer algunos de los principales puntos del centro para encontrarse con una realidad bastante menos eufórica. La Bola, tradicional termómetro comercial y social de la ciudad, ofrecía durante distintos momentos del sábado amplios espacios con muy poca presencia de público.

La recuperación de la Corrida Goyesca supone, indudablemente, la vuelta de uno de los acontecimientos históricos más relevantes de la Feria de Pedro Romero y de uno de los grandes reclamos turísticos de Ronda. Sin embargo, ese denominado “efecto Goyesca” que el Gobierno local ha querido poner en valor no se tradujo, al menos durante buena parte del sábado en el centro, en el ambiente festivo que tradicionalmente se asocia a esta jornada.

Y es precisamente ahí donde surge el debate. Una cosa es la capacidad de la Goyesca para atraer visitantes, llenar alojamientos o concentrar público en torno a la plaza de toros, y otra diferente que ese movimiento termine trasladándose a las calles y genere el ambiente de feria que históricamente ha caracterizado a Ronda.

La situación vuelve así a poner sobre la mesa el debate sobre el modelo de Feria de Pedro Romero y la capacidad del Ayuntamiento para conseguir que la celebración trascienda el recinto ferial y determinados acontecimientos concretos para extenderse realmente al conjunto de la ciudad.

Porque recuperar la Goyesca constituye una excelente noticia para Ronda, pero el regreso de la corrida, por sí solo, no parece haber sido suficiente para devolver a las calles el ambiente de otros tiempos.

Ese fue, precisamente, uno de los comentarios que más se repitió durante la jornada: había Goyesca, pero en buena parte del centro apenas parecía que hubiera feria.

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