El Ayuntamiento de Algatocín se encuentra ultimando los trabajos de construcción del Museo de la Cal, un proyecto estratégico situado en la zona de La Ereta, a la entrada del municipio por la carretera A-369, que nace con la vocación de convertirse en referente patrimonial, cultural y turístico del Valle del Genal.
Según ha informado el Consistorio, las actuaciones actuales se centran en la finalización de la calera interior del inmueble, la instalación eléctrica, la creación de una fuente exterior, la pintura y otros trabajos de remate. Las obras, financiadas a través del Programa de Fomento del Empleo Agrario (PFEA), concluirán previsiblemente a mediados del mes de febrero. Una vez finalizada esta fase, el proyecto quedará prácticamente concluido, a falta únicamente del equipamiento museístico previo a su apertura al público.
Cabe recordar que la construcción del Museo de la Cal comenzó en junio de 2022, con los trabajos iniciales de rebaje y adaptación del terreno, de unos 350 metros cuadrados, así como la cimentación y la estructura del edificio. Posteriormente se ejecutaron distintas fases que incluyeron la habilitación de un aparcamiento en cubierta con capacidad para 12 vehículos, el acondicionamiento exterior e interior de las instalaciones y la construcción de una escalera lateral que conecta el parking con la travesía del municipio, dada la envergadura y complejidad del proyecto.
Más allá de la obra arquitectónica, el Museo de la Cal representa una apuesta decidida por la conservación de la identidad local y la memoria colectiva. El espacio museístico permitirá mostrar de forma didáctica y rigurosa el proceso tradicional de elaboración de la cal, un oficio profundamente arraigado en Algatocín durante generaciones y hoy desaparecido. El museo contará con una recreación a tamaño real de una calera u horno de cal, elemento esencial para la obtención del óxido de calcio mediante la cocción de la piedra caliza, y símbolo de un modo de vida ligado al esfuerzo, al conocimiento transmitido de padres a hijos y a la economía de subsistencia del medio rural.
El nuevo equipamiento nace con un claro objetivo: mantener vivas las tradiciones, acercar a las nuevas generaciones a sus raíces y rendir un merecido homenaje a los vecinos y vecinas que se ganaron la vida como caleros, un trabajo duro que permitió durante décadas que muchas familias del municipio salieran adelante.
El Museo de la Cal se concibe también como un atractivo turístico y una alternativa de ocio cultural, reforzando la oferta del municipio y su integración en el entorno natural del Valle del Genal. En esta línea, el Ayuntamiento impulsa paralelamente la puesta en valor de la ‘Ruta de las caleras’, un itinerario senderista por los alrededores del pueblo que permitirá recorrer los enclaves donde aún se conservan cerca de una docena de antiguas caleras, que serán recuperadas progresivamente.
El proyecto contempla, además, la rehabilitación integral de una de estas caleras históricas para su puesta en funcionamiento y la producción de cal, recuperando una actividad abandonada desde hace décadas y convirtiéndola en un recurso vivo de divulgación y educación patrimonial.
Algatocín fue durante siglos un referente en el trabajo de la cal, un oficio extinguido en el municipio desde hace aproximadamente medio siglo, pero profundamente arraigado en su historia social y económica. Con este museo, el municipio no solo recupera una parte esencial de su pasado, sino que lo proyecta hacia el futuro como motor cultural, educativo y turístico, consolidando la memoria del pueblo como un valor a preservar y compartir.



