enadalid ha vuelto a demostrar que la cultura puede convertirse en uno de los grandes elementos de unión de los pequeños municipios de la Serranía de Ronda. Más de medio centenar de vecinos y vecinas se han implicado este año en la representación de ‘40FM, El Musical’, el nuevo espectáculo preparado por el propio pueblo y que ha vuelto a llenar de teatro y música la Plaza Beni al Jali.
La iniciativa cuenta ya con una larga trayectoria. Desde 2009, los habitantes de Benadalid preparan cada verano un gran tributo musical en el que prácticamente todo se hace en casa. Actores, bailarines, coreógrafos, responsables de vestuario, escenografía y personal técnico son vecinos del municipio.
La participación adquiere todavía mayor dimensión si se tiene en cuenta que Benadalid ronda los 250 habitantes censados, por lo que más de una quinta parte de la población termina involucrándose de alguna manera en el montaje.
A lo largo de estos años se han llevado a escena versiones y tributos inspirados en musicales tan conocidos como ‘Grease’, ‘Mamma Mia’, ‘El Rey León’, ‘Aladdin’ o ‘La Bella y la Bestia’, convirtiendo la representación en una de las citas más esperadas del verano en el Valle del Genal.
En esta ocasión, ‘40FM, El Musical’ ha contado con un reparto integrado mayoritariamente por jóvenes, que han dedicado buena parte de sus vacaciones a estudiar los guiones y participar en los ensayos. Una implicación que garantiza además el relevo generacional de un proyecto que lleva ya más de quince años formando parte de la vida cultural y social del municipio.
El espectáculo ha servido igualmente para cerrar la edición de 2026 de ‘Bajo la Luna, cultura en el entorno rural’, el festival organizado por el Ayuntamiento de Benadalid con la colaboración de la Diputación de Málaga.
Durante cinco noches, del 18 al 22 de agosto, el municipio ha ofrecido gratuitamente y al aire libre una programación que ha combinado teatro clásico, circo contemporáneo, ilusionismo, música en directo y teatro musical.
Más allá del espectáculo, el musical de Benadalid se ha consolidado como un proyecto colectivo capaz de implicar a varias generaciones y reunir cada verano a buena parte del pueblo, además de atraer a numerosos espectadores procedentes de otros municipios de la Serranía.



