El subdelegado del Gobierno en Málaga, Javier Salas, ha detallado el ambicioso plan de acción diseñado por el Ejecutivo central para paliar los devastadores efectos de la borrasca ‘Leonardo’. Esta estrategia, que cuenta con una dotación de 7.000 millones de euros, busca dar una respuesta integral a las personas, las infraestructuras y los sectores productivos afectados en la provincia. El anuncio se produce en un momento crítico, justo cuando la estabilización de los cauces ha permitido el regreso de los 207 desalojados en la Serranía de Ronda y tras la ejemplar colaboración de Ronda como ciudad de acogida para los vecinos de Grazalema y Benaoján.
La intervención gubernamental no se limita a la reconstrucción física, sino que incluye medidas excepcionales de protección social y económica. Entre las decisiones más recientes del Consejo de Ministros destaca la limitación de los precios de los hoteles en Grazalema y otros trece municipios damnificados, una medida destinada a evitar la especulación y proteger a las familias que aún no pueden regresar a sus hogares o que han perdido sus enseres. Salas ha subrayado que este despliegue aglutina la labor de nueve ministerios, demostrando un compromiso firme del gabinete de Pedro Sánchez y la vicepresidenta María Jesús Montero con la normalización de la vida en el sur peninsular.
En el ámbito de la seguridad, el subdelegado ha puesto en valor el trabajo de los más de 1.100 efectivos de la Guardia Civil, Policía Nacional y la UME que han operado en territorio malagueño durante la emergencia. Tras reconocer el esfuerzo «silencioso y discreto» de los miles de voluntarios y de los alcaldes de la zona, Salas ha anunciado que la Subdelegación del Gobierno convocará de forma inmediata a los regidores de las localidades afectadas. El objetivo de este encuentro será coordinar el sistema de ayudas y culminar una evaluación de daños que, en puntos como la Serranía de Ronda, ya se prevé millonaria debido a los destrozos en caminos, colegios y explotaciones agrarias.
El plan se articula sobre cinco ejes fundamentales que incluyen ayudas directas a familias y ayuntamientos, beneficios en materia de fiscalidad y Seguridad Social, y partidas específicas para el comercio y la agricultura, sector este último especialmente castigado por el desbordamiento del río Guadiaro. Con la activación de los aliviaderos de la presa de Montejaque funcionando de forma correcta, el Gobierno acelera ahora los plazos para que en apenas un mes toda la maquinaria de ayudas esté plenamente operativa, garantizando que la recuperación de la provincia sea tan rápida como eficaz.


