El mercado laboral ha comenzado el año con malas noticias en Ronda. El mes de enero se ha cerrado con 2.293 personas en situación de desempleo, lo que supone un aumento de 28 parados más respecto a diciembre, confirmando una tendencia al alza que vuelve a poner en evidencia la fragilidad del empleo en la ciudad.
Especialmente preocupante sigue siendo la brecha de género en el desempleo, que permanece prácticamente inalterable. De los casi 2.300 parados registrados, 1.377 son mujeres, frente a 916 hombres, un desequilibrio que continúa cronificándose sin señales de corrección.
El deterioro del panorama laboral también se refleja en el aumento de las personas que buscan trabajo. Durante enero, el número de demandantes de empleo se elevó hasta las 3.777 personas, reforzando la presión sobre un mercado incapaz de absorber toda esa demanda.
Aunque las estadísticas recogen la creación de 692 nuevos contratos, este dato no logra compensar el incremento del paro. Además, la mayoría de estas contrataciones siguen siendo precarias: 423 fueron temporales, frente a solo 269 indefinidas, lo que vuelve a poner de relieve la falta de estabilidad laboral en Ronda.


