La implantación de la Zona Naranja en Ronda sigue elevando la tensión política y social en la Serranía. En el último pleno del Ayuntamiento, la concejala del Partido Popular y diputada provincial, Carmen Martínez, acusó al PSOE de la comarca de coaccionar a alcaldes y concejales populares para que respaldaran una moción contra esta medida, unas declaraciones que han provocado una dura y sarcástica respuesta socialista.
Acusaciones en el pleno
Durante el debate plenario en el Ayuntamiento de Ronda, Martínez aseguró que representantes del Partido Popular en distintos municipios de la Serranía han apoyado una moción presentada por el PSOE contra la Zona Naranja —que restringe el aparcamiento a los vecinos de los pueblos en 22 calles de Ronda— no por convicción, sino por presuntas presiones políticas.
“Me gusta hablar claro, eso es lo que hay”, afirmó la edil popular, antes de acusar directamente a la bancada socialista de haber “coaccionado a muchos de los representantes del Partido Popular”, especialmente en municipios pequeños. En su intervención, llegó a señalar que en pueblos de “100 o 200 habitantes”, la repetición de un mensaje “mal planteado y mal enfocado” acaba calando, apelando incluso a refranes populares para justificar su tesis.
Respuesta socialista: El PP considera a sus alcaldes como «meros peleles»
Lejos de apaciguar la polémica, las palabras de Martínez han añadido más tensión a un debate ya encendido. La respuesta no tardó en llegar desde el ámbito socialista. Soraya García Mesa, exalcaldesa de Benaoján y dirigente del PSOE, replicó en redes sociales con un tono abiertamente irónico y crítico.
García Mesa cuestionó si resulta “más preocupante” que la diputada popular insinúe que los alcaldes y alcaldesas de la Serranía son “meros peleles fácilmente coaccionables” o que se menosprecie la inteligencia de los vecinos de los pueblos, a los que —según su mensaje— se trata como si no comprendieran que la Zona Naranja supone un coste económico añadido y una exclusión efectiva de una ciudad que sienten como propia.
En su respuesta, la dirigente socialista ironizó además sobre la posibilidad de que se presente el pago por aparcar, donde antes era gratuito, como un “privilegio” o que quedarse fuera de Ronda se venda como “un acto de progreso”.


