Las familias del CEIP Juan Carrillo de Ronda han mostrado su preocupación ante la posible supresión de una de las líneas de Educación Infantil de 3 años de cara al próximo curso escolar. La Asociación de Madres y Padres de Alumnos (AMPA) Acinipo ha reclamado este miércoles a la Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional que mantenga las dos aulas previstas actualmente, al considerar que su eliminación perjudicaría directamente al alumnado y a la calidad educativa del centro.
Varias familias han comparecido hoy para denunciar una situación de la que, según explicó, han sido alertados recientemente. Durante la rueda de prensa, señaló que en estos momentos existen 22 solicitudes de escolarización presentadas dentro de plazo, incluyendo alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo, a las que se suman otras dos solicitudes fuera de plazo de familias interesadas en matricular a sus hijos en el colegio.
Desde el colectivo consideran que eliminar una de las líneas supondría aumentar el número de alumnos por aula y dificultar la atención personalizada que, aseguran, debe caracterizar a la educación pública. “Reducir ratios no es un privilegio, sino una necesidad educativa”, defendieron.
La Ampa ha denunciado el caso de una familia que ya tiene otro hijo escolarizado en el Juan Carrillo y que, al no obtener plaza en el centro para el próximo curso, se verá obligada a repartir a sus hijos entre distintos colegios. “No le han dado opción, directamente la han derivado a otro colegio”, lamentó.

La presidenta de la AMPA, Auxi Gil, ha insistido en el inicio de una recogida de firmas para reclamar el mantenimiento de las dos líneas de Infantil de 3 años de cara al próximo curso escolar. Considera que la eliminación de una de las aulas supondría un aumento de la ratio y dificultaría la atención al alumnado, especialmente en casos de niños con necesidades específicas de apoyo educativo.
Desde la asociación aseguran que actualmente existen 22 solicitudes de escolarización presentadas dentro de plazo, además de otras dos fuera de plazo, entre ellas la de una familia con otro hijo ya matriculado en el centro. Según explican, la reubicación de alumnado en otros colegios podría provocar también una mayor sobrecarga en las aulas de otros centros educativos de la zona.
La AMPA defiende que mantener las dos líneas no supone un privilegio, sino una medida necesaria para garantizar una educación pública de calidad, inclusiva y con una atención más personalizada. Las familias insisten en que unas aulas con menos alumnado favorecen el aprendizaje, la inclusión y el bienestar de los menores.
Foto: Redes sociales



