Jubrique ya calienta motores para acoger una de sus celebraciones más genuinas y reconocibles: la tradicional Fiesta de Máscaras, que volverá a llenar de ingenio, sátira y color las calles del pueblo los próximos 8 y 9 de mayo.
Considerada una de las citas más originales del calendario festivo de la provincia de Málaga, esta celebración mantiene intacta su esencia popular. Durante estos días, vecinos y visitantes se transforman en personajes cargados de ironía, evocando antiguos oficios o recreando, en clave humorística, episodios recientes de la vida cotidiana.
El programa arrancará el jueves 7 de mayo con un taller intergeneracional de máscaras en la biblioteca municipal a partir de las 17:30 horas, una actividad que busca implicar a distintas generaciones en la conservación de esta tradición.
Ya el viernes, el protagonismo recaerá en los más pequeños con un pasacalles infantil al mediodía en el que participará el alumnado del CPR Almazara. Por la tarde, la Plaza de Andalucía se convertirá en epicentro de la diversión con hinchables y juegos, mientras que la jornada culminará a las 22:00 horas con música a cargo de un DJ.
El sábado 9 de mayo concentrará los actos principales. A las 20:00 horas dará comienzo el pasacalles animado por la charanga Fu-Remol, momento en el que las máscaras tomarán definitivamente el pueblo. La fiesta continuará con una verbena popular desde las 23:00 horas, amenizada por música en directo y DJ, que se prolongará hasta la madrugada. Además, se instalará un fotomatón para inmortalizar los disfraces más creativos.
Uno de los momentos más esperados será la entrega de premios del concurso de Máscaras, tanto en categoría individual como grupal, para el que será imprescindible inscripción previa.
En cuanto a sus raíces, la tradición de las Máscaras se mueve entre la historia y la leyenda. Algunas versiones apuntan a que surgió por la necesidad de las familias rurales de reutilizar ropa vieja para acudir a las celebraciones de las Cruces de Mayo. Otras, más románticas, sostienen que los vecinos se disfrazaban para visitar en secreto a sus pretendientes sin ser reconocidos.



