La complicada situación que atraviesa la Serranía de Ronda a causa de la borrasca Leonardo ha obligado a reforzar el operativo sobre el terreno. En las últimas horas se han incorporado efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que ya se dirigen a los puntos más afectados con el objetivo de restablecer la circulación en las carreteras actualmente intransitables.
Los equipos avanzan acompañados por agentes de la Policía Local y voluntarios de Protección Civil de Ronda, según han confirmado fuentes municipales. El temporal mantiene cortadas varias vías, lo que ha provocado que numerosos vecinos permanezcan incomunicados.
Una de las carreteras más afectadas es la que conecta Ronda con Sevilla, cerrada al tráfico desde ayer tras un desprendimiento de tierra registrado en el kilómetro 22, en el paraje del Hondón. También presenta importantes restricciones la vía entre Benaoján y Cortes de la Frontera, que solo permite el paso de vehículos de emergencia.
La carretera Ronda–Algeciras continúa igualmente cerrada, al igual que el acceso hacia la zona de Los Villalones. En los caminos rurales la situación apenas ha variado: aunque el nivel de los ríos ha comenzado a descender, no será posible reabrirlos hasta que se acometan labores de limpieza y retirada de arrastres.
En este contexto, las 20 familias desalojadas en Ronda siguen fuera de sus viviendas, al igual que los cerca de 300 vecinos que permanecen incomunicados dentro del término municipal. Paralelamente, en el casco urbano se trabaja para solventar distintas incidencias provocadas durante la noche, como la caída de tejas y árboles en varios puntos de la ciudad.


