Redacción

Pablo Herrera firma un pregón valiente y emocional que conecta la Semana Santa de Ronda con la realidad del presente

semana sanata

Ronda abrió este domingo la antesala de su Semana Santa con un pregón que no se limitó a la evocación de la tradición, sino que miró de frente al presente. En el Teatro Municipal Vicente Espinel, Pablo Herrera ofreció un discurso profundamente personal, emotivo y, a la vez, comprometido con la realidad social, en un acto que reunió a hermandades, autoridades y numeroso público cofrade.

Pablo Herrera no construyó un pregón al uso. Su intervención fue un recorrido simbólico por la Semana Santa de Ronda, hilado a través de la mirada de un niño y guiado por un mapa emocional de la ciudad. Desde ese punto de partida, fue enlazando hermandades, imágenes y momentos clave de la semana de Pasión rondeña, en un relato novelado que respiraba cercanía, memoria y vivencias personales.

No faltaron las referencias a sus raíces cofrades, profundamente marcadas por su familia, con una dedicatoria especial a sus abuelos, a quienes atribuyó su vinculación temprana con este mundo. Un detalle que imprimió al pregón un tono íntimo y sincero.

Herrera defendió una fe viva, útil, capaz de ayudar a entender el mundo actual. En ese sentido, su discurso incorporó reflexiones sobre cuestiones de plena actualidad: la necesidad de la paz frente a los conflictos bélicos, la acogida a las personas migrantes, la convivencia, la diversidad, la justicia social o la lucha contra la violencia de género.

“Si la fe no nos sirve para entender lo que pasa a nuestro alrededor, entonces no tiene sentido”, vino a plantear el pregonero, en uno de los ejes más reconocibles de su intervención. El resultado fue un pregón diferente, que algunos ya califican como uno de los más singulares de los últimos años en Ronda: reivindicativo sin perder la esencia, contemporáneo sin romper con la tradición.

Abogado colegiado, maestro y director general y pedagógico del Colegio Sagrado Corazón (Fundación Spínola), Herrera representa el perfil de un pregonero joven, pero profundamente arraigado en la tradición cofrade rondeña. Vinculado al mundo cofrade desde su infancia, Pablo Herrera forma parte desde su bautismo de la Hermandad Sacramental del Santísimo Cristo de la Sangre y Nuestra Señora del Mayor Dolor, donde desempeñó durante trece años el cargo de fiscal. A lo largo de su trayectoria ha mantenido además estrechos lazos con otras hermandades de la ciudad, como Vera Cruz, Aurora, Rocío o la Virgen de la Paz, aunque reconoce un cariño especial por todas ellas, “porque de alguna manera las he visto desde pequeñito y siempre me ha gustado mucho el mundo de las hermandades”.

 

×