Los familiares de los fusilados por Franco llevamos toda la vida sufriendo y anhelando. Sufriendo su desaparición, anhelando su aparición o saber dónde estaban o si los habían matado. En mi caso siempre supe por mi abuela que su marido había sido fusilado en la tapia del cementerio y estaba en un rincón de la primera fosa porque el guarda y enterrador así se lo había indicado. Este hombre, que fue obligado por los franquistas a recoger a los fusilados y echarlos a las fosas, fue finalmente también asesinado junto con su hijo de 15 años para que no pudieran contar todos los crímenes que habían presenciado.
En el caso de Maricarmen Ruiz su familia nunca supo qué había sido de su abuelo, por más que indagaron hasta que en 1996 lograron saber que había sido fusilado en Ronda y estaba en una de las 20 fosas.
Y así cientos, miles de rondeños y serranos fueron hechos desaparecer y fusilados infligiendo a sus familias un dolor que aún perdura y continúa al no haber podido proceder a las exhumaciones, identificación y un digno y humano entierro.
Poco después de eso que llamaron “transición modélica”, sobre 1980 se recomenzó a mover e indagar sobre aquel periodo de muerte, desapariciones, encarcelamientos, trabajos forzados, pero el 23 de Febrero del 1981 con el golpe de Tejero todo quedó congelado. El miedo volvió a apoderarse del corazón de la gente.
Se tardó mucho en superar este miedo al menos en parte porque los rescoldos siguen surtiendo efecto aunque no lo parezca. Sin embargo hubo algunos valientes como Emilio Silva, Santiago Macías, Luís Garcia Bravo y José María Pedreño que indagaron, publicaron y organizaron eventos bajo la bandera de la Memoria Histórica.
Crucial fue la publicación en el año 2000 de un articulo de Emilio Silva titulado “Mi abuelo también fue un desaparecido” y posteriormente en el 2003 el libro que publicó junto con Santiago Macías “Las Fosas de Franco”. Importantísima fue la “Caravana de la Memoria” que en 2002 organizo Luís Garcia Bravo con la participación de guerrilleros, ya muy mayores, y epicentro en Ronda. José María Pedreño fue el impulsor del “Foro por la Memoria” en el 2002 que unió y magnificó los trabajos que se iban haciendo. En el 2006 yo pude por fin contactar y poner de acuerdo a algunos familiares de los fusilados en Ronda para constituir la Asociacion de la Memoria Historica de Ronda y Serranía.
Todo ello coincidió con la llegada al gobierno de José Luís Rodríguez Zapatero que tenía también un abuelo fusilado por Franco e hizo lo más importante : en 2007 presentar y aprobar la “Ley de Memoria Histórica”.
Aunque como viene ocurriendo algunos sectores de derecha y otros izquierdistas la denostaron aunque por motivos divergentes y no se aprovecharon todas las posibilidades que la ley ofrecía.
También sigue ocurriendo localmente cuando algunas personas publican y difunden resultados de nuestras vivencias e investigaciones silenciándonos y quitándonos cualquier mérito para atribuírselos como propios.
No es nuevo, ya en 2014 desde la Dirección General de Memoria Democratica de la Junta de Andalucía se organizó una campaña para apartarnos a los familiares de los fusilados de cualquier intervención relacionada con la recuperación, la verdad, la justicia y la reparación. Tuvimos que llegar a una huelga de hambre en la tapia de los fusilamientos durante 11 días de la que desistimos cuando se nos prometió llegar a un acuerdo que resultó fallido después de muchas horas de reunión porque los políticos “izquierdistas” mediante artimañas y mentiras, no querían un acuerdo sino imponer.
Paco Pimentel. Memoria Histórica de Ronda y Serranía


