Agentes adscritos a la Unidad de Delincuencia Especializada y Violenta (UDEV) de la Policía Nacional, en una operación coordinada desde la central de Madrid, han practicado la detención de cuatro personas dentro de las indagaciones para esclarecer el paradero de Alejandro Navarro Ríos. El joven rondeño, que tenía 25 años en el momento de su desaparición, fue visto por última vez el 4 de mayo de 2024 en el municipio del Tajo. El despliegue de las fuerzas de seguridad ha tenido como epicentro la barriada de La Dehesa, el distrito donde residía el afectado antes de que se le perdiera la pista de forma repentina.
El trabajo de campo, que ha generado un amplio revuelo vecinal en la zona alta de la ciudad, se ha prolongado durante varias jornadas con la revisión de al menos dos viviendas, entre ellas el propio domicilio del desaparecido. Para el examen en profundidad de las parcelas, los especialistas desplazados a la serranía han movilizado tecnología de georradar e instrumental de excavación pesada, orientando los esfuerzos al rastreo del subsuelo en busca de posibles indicios o restos biológicos. Las inspecciones se han extendido asimismo a áreas terrosas y de pinar en las inmediaciones del Punto Limpio de Ronda, una localización periférica que ya había sido objeto de batidas en las primeras fases de la investigación.
La causa, de la que no han trascendido las identidades de los cuatro arrestados ni su grado exacto de implicación, se encuentra bajo estricto secreto de sumario por orden judicial. Este movimiento de la UDEV supone el paso más firme dado hasta la fecha para reactivar un caso que llevaba meses sin novedades públicas, tras contemplar diversas hipótesis sobre la marcha del joven, quien el día de los hechos dejó en el inmueble sus pertenencias personales, su teléfono móvil, la documentación y el dinero en efectivo.


