Los Ayuntamientos de Igualeja y Pujerra han elevado el tono y lanzan una reivindicación contundente ante la situación “insostenible” del acceso a la carretera del Coto desde la A-397, un punto negro donde se siguen produciendo accidentes graves mientras la administración competente permanece paralizada.
Isabel Vázquez, alcaldesa de Igualeja, y Francisco Macías, alcalde de Pujerra, denuncian que la actuación, anunciada con una inversión de 900.000 euros por la Diputación de Málaga, es hoy el ejemplo más claro de la desidia institucional. Dos años y medio después del inicio de las obras, apenas se ha ejecutado un 4% del proyecto, quedando completamente bloqueado por problemas administrativos que, advierten, “no pueden seguir sirviendo de excusa mientras está en juego la seguridad de los vecinos”. El proyecto contemplaba medidas básicas como carriles de espera, aceleración y deceleración, así como la estabilización del terreno, actuaciones imprescindibles que siguen sin materializarse.
Los regidores denuncian que han agotado todas las vías administrativas sin obtener respuestas eficaces, por lo que acusan directamente a la Diputación de “abandonar a los pueblos del interior” y de mantener una actitud que califican de “inadmisible”. En este sentido, exigen de manera inmediata la entrega del proyecto modificado para que el Ayuntamiento de Igualeja pueda asumir la licitación y desbloquear una obra que consideran vital.

La carretera del Coto no es una vía secundaria, recuerdan, sino una infraestructura estratégica para el Alto Valle del Genal, clave para la conexión con la Costa del Sol y fundamental para la economía local, especialmente durante la campaña de la castaña, cuando el tránsito de vehículos pesados se multiplica. “No hablamos de un capricho, hablamos de seguridad, de economía y de futuro”, subrayan.
Ambos ayuntamientos advierten de que esta situación constituye un agravio territorial intolerable hacia el medio rural y denuncian que la falta de inversión en infraestructuras básicas contribuye directamente a la despoblación. “Mientras se anuncian inversiones en otros territorios, aquí se deja que una carretera peligrosa siga poniendo en riesgo vidas humanas”, critican.
Por todo ello, exigen a la Diputación de Málaga una actuación inmediata, sin más retrasos ni excusas, para reactivar el proyecto, garantizar la seguridad vial y poner fin a una situación que califican de “abandono institucional”. “No vamos a permitir que se siga jugando con la seguridad de nuestros vecinos”, concluyen.




